|
De acuerdo con un nuevo estudio investigativo, el azúcar blanca -refinada- es mucho más adictiva que la cocaína, la cual es una de las más dañinas y adictivas sustancias conocidas actualmente
Un asombroso 94 por ciento de ratas a las que se les permitió escoger de manera excluyente entre agua azucarada y cocáína, prefieron el azúcar.
Y lo más sorprendente: Ratas que eran adictas a la cocaína, rápidamente cambiaron su preferencia la azúcar, en cuanto se les ofreció como alternativa. Las ratas se mostraban más dispuestas a trabajar por azúcar que por cocaína.
Los investigadores especulan que los receptores de dulzor (dos receptores proteínicos situados en la lengua) que evolucionaron desde tiempos remotos cuando la dieta era muy baja en azúcar, no se han logrado adaptar a los tiempos modernos de mucho más consumo de azúcar. Recuerda, el azúcar refinada, como tal, no se encuentra en la naturaleza.
Por consiguiente, la alta estimulación anormal de estos receptores debido a nuestras dietas ricas en azúcar, generan excesivas señales de recompensa en el cerebro, el que tiene el potencial de anular los mecanismo de autocontrol, llevando así a la adicción.
Por si fuera poco, esta investigación encontró que existe también una tolerancia cruzada entre azúcares y las drogas adictivas. Como ejemplo, animales con una larga historia de consumo de azúcar, se volvieron insensibles y tolerantes a los efectos analgésicos de la morfina.
Así que, en ese próximo pastelito aparentemente inocuo, se esconde un potencial vehículo a una adicción mayor que al de la cocaína y la morfina.
|