|
por Miguelón
VUELVEN A PEDIR SANGRE EN OAXACA – “Analistas” y columnistas políticos junto con el PRI, como en concierto (coincidencia le llaman), empiezan a exigir otra vez la mano dura del gobierno federal. No para sacar al causante de todo el lío, con iniciales Ulises Ruiz Ortiz, sino para “recuperar” la ciudad y el estado, supuestamente de los inconformes. Firmeza piden, ya no más dudas. El estado de Oaxaca, según ellos, se está “desangrando”, pero se lo atribuyen a la indignación ciudadana, no a la tozudez codiciosa del (des)gobernador repudiado. A ése ni lo tocan en su visión del problema, siendo un paradigma de la legalidad. Para esos adalides del estado de derecho, los muchos merecen ser reprimidos, escarmentados, para que se vea que hay gobierno. El uno, tramposo y arrogante, debe ser apoyado con toda la fuerza posible, porque el pueblo “decidió” que gobernara. Ante este tipo de sátrapas apoyado sólo por “las instituciones nacionales”, entre ellas la prensa vendida al poder, adquiere mayor relevancia uno de los puntos del programa de gobierno de Andrés Manuel López Obrador: La revocación del mandato. Si el pueblo se equivoca, no tiene por qué seguir padeciendo las consecuencias de su error. Manda a la goma a quien eligió incorrectamente y ya no le permite que siga haciendo de las suyas, como si se le hubiera cedido en propiedad lo que se le encomendó para cuidar.
SÍNDICO INDEPENDIENTE – Un síndico es una persona elegida “por una comunidad o corporación para cuidar de sus intereses”, según el diccionario de la Real Academia. Pero representa sólo a esa comunidad, no a todas. El caso es que en Eldorado, Sinaloa, un síndico desconocido por el Ayuntamiento del que formaba parte, por denuncias y sinvergüenzadas en su contra, decidió declarar la independencia de su sindicatura y formar un nuevo municipio. Si no fuera preocupante, movería a risa loca. ¿Estos son los candidatos que los partidos proponen a cargos de elección popular? La degradación de la política no es culpa del indio, sino de quien lo hace compadre, como se dice en la milpa.
AL ABORDAJE DE PEMEX – En las postrimerías del autodenominado “gobierno del cambio” (porque se queda con él para dizque ayudar), una de las filiales de PEMEX anuncia la construcción de una refinería, para la que ni siquiera hay sitio donde se vaya a establecer. Pero, eso sí, ya se previó que se necesitarán entre 4.8 y 5.5 miles de millones de dólares de inversión en esa refinería, que con las comisiones, “indirectos” y otros pellizcos que se le den al presupuesto asignado, la cantidad original llegaría a duplicarse o triplicarse. Por eso y como no queriendo la cosa, ya se desliza el comentario de que el reto será “obtener los recursos presupuestales” necesarios para ese proyecto. O sea, se decidió iniciar un trabajo, sin tener recursos asignados a tal cometido. O tal vez ya cuentan con que “la nueva mayoría” del Congreso, ante la falta de dinero público para esa inversión (por tener que pagar el IPAB), se vea obligada a autorizar la participación privada en PEMEX, pero “sin privatizarla”, como ya semblanteó Cuauhtémoc Cárdenas en su esbozo de proyecto como secretario de Energía del espurio FeCalHin. Igual que los Contratos de Servicios Múltiples, son puras trampas para seguir pisoteando la Constitución.
LA TRANSPARENCIA DE REYNOSO – El panista gobernador de Aguascalientes, Luis Armando Reynoso, luego de esquivar los cuestionamientos por el sueldazo que gana sin hacer nada, tuvo la desfachatez de anunciar que va por el Premio Nacional de la Transparencia. ¿Cómo es posible?, surge la incredulidad ante tanto cinismo. ¡Ah! En automático brota la posible respuesta: si se lo da Transparencia Mexicana, otro de los negocitos de Federico Reyes González (alias Reyes Heroles, por el papá), de seguro lo obtiene, porque ese premio -que le ha de costar un buen billete- es tan chafa como el trabajo que Reynoso dice realizar. Esa Transparencia Mexicana es otro truco para dar atole con el dedo a los crédulos en la transparencia y continuar saqueando el erario. ¿Hasta cuándo?
|