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por Eddy Torzón
Al toque de propaganda, el gerente del PAN, Germánico Martínez pagó el relleno de 200 camiones de extras reclutados en poblados mexiquenses, para ocupar el Toreo de Cuatro Caminos y dar la impresión de una arrolladora popularidad, como la que el PRI pagó en Nayarit para hacer que su retroceso electoral se difundiera como "éxito arrollador".
Esa escenografía "popular" fue indispensable para dar la voz de arranque del periodo electoral del año próximo, en que la nueva orden ha sido tener un bipartidismo "institucional", conformado por el PAN-gobierno y el PRI-cogobierno (más sus respectivos satélites alternados, o sea, el Verde, el Panal gordillista y la Alianza Social). Los Chuchos del PRD fueron menospreciados como peones que son del PRIAN y ya ni "pintan" en las previsiones gobiernistas (se lo merecen por entreguistas).
De inmediato, todos los "analistas" en el país se hicieron eco de la orden y comenzaron a emitir perspicaces opiniones para descalificar, con precavida anticipación, a cualquier otro participante que no sea los que la voz del amo (transmitida a su marioneta y de ahí a su gerente partidista) ya tiene dispuestos para el reparto muy controlado del poder.
Sólo un problema hay, que no consideran en ningún análisis: Lo que opine el pueblo de verdad, no la ficción de las encuestas pagadas y los medios "institucionales".
El PAN puede soñar con su bipartidismo ideal, de tan gringos que se sienten.
Ojalá no se despierte en su pesadilla.
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