El PRI Ante su Oportunidad de Oro

La cúpula PRIísta ya debió registrar que el hartazgo de la gente puede dar vueltas a las cosas. El 2000 fue una severa lección a su soberbia y menosprecio a las necesidades sociales, por creer que sólo los ricos existen en México. Hoy que le sucedió lo mismo al PAN, el PRI tiene su "oportunidad de oro" para no repetir sus errores y alejarse de los que siguen arruinando al país. Que se olvide de los "arreglos" con ese auténtico fiasco de la gobernación, campeón de las torpezas e ineficacias, llamado Felipe Calderón. Un PRI con mayor sensibilidad social no admitiría más abusivas alzas de impuestos, para no repetir la grosera "roqueseñal" que por el IVA dedicó a los mexicanos su líder Humberto Roque Villanueva, en alarde de que los había "atorado". En vez de subir impuestos, el PRI debe sacar los miles de millones "ahorrados" en fideicomisos privados, para invertirlos en la reactivación económica del país, no de sus
gobernantes. Al forzar un giro a la política económica, el PRI empezaría a recomponer los destrozos neoliberales de la tecnocracia que aún tiene enquistada y que comparte con el PAN. Tal vez así pueda aspirar a su regreso triunfal a glorias pasadas.
O cambian todo lo malo que hicieron ellos y los panistas, o no les durará mucho el gusto.