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Si bien empezó en el foxiato que desbocó su propaganda para imponer Foxilandia y la extrema popularidad de Marthita Sahagún, en últimas fechas se ha recrudecido la competencia entre los Poderes de la Unión, no para servir mejor al pueblo que los sostiene, sino para ver quién dice más mentiras por televisión.
Los responsables de comunicación social deben pelearse al "mexicano sintético" Antonio Solá y su creación de mentiras, a fin de proveerles municiones suficientes para cañonear a la "opinión pública" que se nutre de telenovelas, de los noticieros-propaganda, y de las mesas de debate de una sola opinión.
El bombardeo de falacias es despiadado:
1) el Poder Judicial anuncia con todo bombo su justicia pronta e imparcial, cuando se van de vacaciones al no haber asuntos enviados por la Presidencia de la República, y a todo el país le consta la apertura de los señores Ministros para recibir y atender "sugerencias" del Ejecutivo, políticos encumbrados y cabilderos de los poderes fácticos (aunque cierran las puertas cuando es la gente llana, el ciudadano común quien reclama "justicia"), atenciones por las cuales recibe excesivos recursos públicos que se recortan del gasto social y universidades;
2) el Legislativo (lo mismo Diputados que Senadores) presume leyes anodinas para justificar más trámites burocráticos, imponer nuevos requisitos para ser ciudadano, o "legalizar" los excesos del Ejecutivo y su guerra al narcotráfico, dizque porque "el pueblo manda", pero manda a la congeladora las leyes que puedan beneficiar realmente al pueblo, se hace de la vista gorda con su responsabilidad de exigir cuentas sobre el Presupuesto Público (del que lleva su "mochada") y oculta los controles a la voracidad de televisoras, bancos, acaparadores y demás fauna nociva que depreda al país;
3) el Ejecutivo, o sea la Presidencia de la República, en la difusión de mentiras maquilladas con cinismo no tiene contrincante enfrente, no hay quien le haga la mínima sombra, ni en la magnitud ni en la amplitud de las mentiras que difunde en cadena nacional y horario AAA. Desde el tráfico de influencias en contratismo ético y legal "Para Vivir Mejor", hasta la "salvación de la Humanidad de la influenza", pasando por la creación de empleos, el respeto del Ejército a la Constitución y los derechos humanos, la crisis económica ya superada (¿dónde?) o la solidez económica del país, la Presidencia despilfarra cataratas de dinero público para convencer a la gente de que la única realidad válida en México es la de los spots televisivos y los boletines de López Dóriga.
Ignorancia, ineficiencia e indolencia del gobierno que sufre la gente de parte del gobierno, sólo son "mitos geniales" (el salinista Aspe Armella dixit) o malquerencias de unos cuantos inconformes.
Y el indiscutible ganador es... ¡(conclúyalo el lector)!
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